Infraestructura de IA de CoreWeave

CoreWeave: cómo un antiguo negocio de minería de criptomonedas se convirtió en un proveedor clave de capacidad de cómputo para IA

CoreWeave es uno de los ejemplos más claros de la rapidez con la que puede cambiar la economía de la computación cuando coinciden el hardware adecuado, la experiencia y el momento oportuno del mercado. Su historia comenzó con la minería de Ethereum, no con la inteligencia artificial: los fundadores compraron su primera unidad de procesamiento gráfico, o GPU, en 2016 y la utilizaron para minar Ethereum. La actividad se convirtió en una operación comercial durante el auge de las criptomonedas, pero la empresa no siguió dependiendo de la minería de activos digitales. De forma gradual, redirigió el mismo tipo de hardware de alto rendimiento hacia los efectos visuales, el aprendizaje automático y otras tareas informáticas exigentes, lanzó su servicio de computación en la nube en 2020 y finalmente dejó de ofrecer sus antiguos servicios de minería de criptomonedas. Para 2026, CoreWeave se había convertido en un importante proveedor de capacidad informática para empresas como Microsoft, OpenAI, Meta y Anthropic. La magnitud del cambio resulta notable. Los ingresos aumentaron de 229 millones de dólares en 2023 a 1.915 millones en 2024 y 5.131 millones en 2025, mientras que los ingresos del segundo trimestre de 2026 alcanzaron los 2.575 millones de dólares. Por tanto, la historia de CoreWeave no consiste simplemente en que una empresa de criptomonedas cambiara de sector; demuestra cómo la experiencia en la gestión de grandes flotas de GPU adquirió un valor inesperado cuando la inteligencia artificial generó una demanda sin precedentes de infraestructura informática especializada.

De la minería de Ethereum a un negocio especializado de GPU en la nube

Los orígenes de CoreWeave se remontan a varios años antes del actual auge de la IA generativa. Los cofundadores Michael Intrator, Brian Venturo y Brannin McBee comenzaron a experimentar con la minería de criptomonedas basada en GPU cuando Ethereum todavía atraía a una comunidad de mineros en rápida expansión. CoreWeave ha explicado que su primera GPU fue comprada en 2016 y colocada sobre una mesa de billar en una oficina del Lower Manhattan, donde se utilizó para minar un bloque de Ethereum. Lo que comenzó como un experimento pronto adquirió una escala considerablemente mayor. Durante la expansión de las criptomonedas en 2017, los fundadores consiguieron capital adicional y compraron más hardware, trasladando finalmente la operación desde una oficina a un garaje y después a un centro de datos en Nueva Jersey. La empresa fue fundada formalmente en septiembre de 2017. Los registros de la SEC también muestran que anteriormente se llamaba Atlantic Crypto Corp y que la denominación corporativa cambió en marzo de 2019. Ese nombre anterior refleja hasta qué punto el negocio original estaba vinculado a las criptomonedas, aunque los activos técnicos que se estaban acumulando —GPU, capacidad de centros de datos y los conocimientos operativos necesarios para mantener miles de máquinas en funcionamiento— demostrarían más adelante su utilidad mucho más allá de la minería.

La caída del mercado de criptomonedas de 2018 y 2019 podría haber puesto fin fácilmente a aquel primer modelo de negocio, pero en su lugar dio a la empresa la oportunidad de ampliar sus existencias de hardware a precios más bajos. CoreWeave explicó posteriormente que adquirió equipos procedentes de operaciones en dificultades durante el denominado invierno cripto, aumentando su flota desde cientos de GPU hasta decenas de miles y expandiéndose a siete instalaciones. Se trataba de una posición poco habitual. La caída del mercado de criptomonedas reducía la rentabilidad inmediata de la minería, pero también significaba que operadores que ya no podían justificar el coste de mantener sus equipos estaban vendiendo el hardware adquirido durante el auge. Para una empresa dispuesta a mirar más allá de las criptomonedas, esas GPU seguían siendo equipos informáticos valiosos. A diferencia del hardware especializado para criptomonedas, que puede resultar útil únicamente para un conjunto limitado de cálculos, las GPU pueden realizar numerosas tareas de computación altamente paralela. Por tanto, la misma categoría general de procesadores utilizada para minar Ethereum podía destinarse al renderizado de imágenes, trabajos científicos y aprendizaje automático. El futuro negocio de CoreWeave todavía no estaba plenamente definido en aquel momento, pero el hardware acumulado durante la caída del mercado cripto le proporcionó una importante base física desde la que experimentar con otras fuentes de demanda.

La primera diversificación importante se produjo antes de que la inteligencia artificial se convirtiera en una prioridad empresarial generalizada. CoreWeave comenzó a recibir consultas de organizaciones que necesitaban capacidad informática basada en GPU, pero tenían dificultades para conseguir las configuraciones deseadas a través de los grandes proveedores generalistas de servicios en la nube o las consideraban demasiado caras. En 2019, la empresa adquirió Leonardo Render y posteriormente presentó Concierge Render, entrando en el mercado de servicios para clientes de efectos visuales y renderizado. Estas cargas de trabajo eran distintas de la minería de criptomonedas, pero dependían de la misma capacidad fundamental: era necesario disponer de grandes cantidades de GPU, conectarlas y gestionarlas de forma fiable. Después, la empresa amplió su enfoque hacia el aprendizaje automático y otras aplicaciones de computación de alto rendimiento. CoreWeave lanzó formalmente su servicio en la nube en 2020. Sus posteriores documentos presentados ante la SEC establecen una diferencia importante entre esta nueva dirección y sus orígenes: antes de 2022, CoreWeave todavía generaba ingresos limitados y la mayor parte procedía de sus antiguas actividades de minería de criptomonedas, pero esos servicios de minería acabaron siendo descontinuados. Por tanto, la transición fue gradual y no una decisión tomada de un día para otro. CoreWeave primero desarrolló experiencia gracias a las criptomonedas, probó otros usos comerciales para sus equipos y solo entonces creó un negocio centrado en proporcionar recursos informáticos a clientes externos.

Por qué el invierno cripto de 2018–2019 se convirtió en un punto de inflexión

La caída del mercado cripto fue importante porque obligó a CoreWeave a afrontar una debilidad básica de la economía de la minería: poseer hardware potente no garantiza unos ingresos previsibles si ese hardware depende del precio y de la rentabilidad de un activo digital. Los mineros de criptomonedas están expuestos a varias variables que no pueden controlar, entre ellas el precio de los tokens, la dificultad de la red, los costes eléctricos y los cambios en la tecnología de minería. Por tanto, una fuerte caída de los beneficios derivados de la minería puede convertir una costosa flota de GPU de un activo productivo en una carga financiera. Alquilar capacidad informática a empresas ofrecía una lógica económica diferente. En lugar de utilizar las GPU para competir por recompensas en criptomonedas, CoreWeave podía vender acceso a los equipos a clientes que ya tenían cargas de trabajo valiosas pendientes de ejecución. Los estudios de renderizado, los investigadores de aprendizaje automático y otras organizaciones estaban menos preocupados por los precios de las criptomonedas; les importaba que los recursos informáticos estuvieran disponibles, fueran fiables y suficientemente rápidos para su trabajo. Este cambio no eliminó el riesgo comercial, pero permitió a la empresa buscar demanda en varios sectores en lugar de seguir dependiendo de la economía de una única red de criptomonedas.

CoreWeave también se benefició de conocimientos que una descripción superficial de la “minería de criptomonedas” puede pasar por alto. Gestionar miles de GPU es tanto un problema de infraestructura como financiero. Los equipos consumen una cantidad considerable de electricidad, generan mucho calor y deben supervisarse de forma continua. Los fallos del hardware tienen que detectarse rápidamente, las cargas de trabajo deben distribuirse de forma eficiente y las instalaciones necesitan disponer de suficiente potencia eléctrica, refrigeración y conectividad de red. Los fundadores habían acumulado experiencia práctica con estos problemas antes de que las empresas de IA empezaran a solicitar enormes clústeres de aceleradores. CoreWeave también desarrolló una relación temprana con NVIDIA, cuyas GPU estaban adquiriendo una importancia cada vez mayor no solo para los gráficos, sino también para el aprendizaje automático. Esa relación ayudó a CoreWeave a centrar sus compras en hardware capaz de soportar diferentes tipos de computación acelerada, en lugar de equipos destinados a un único uso económico. Cuando posteriormente la demanda de computación para IA aumentó de forma drástica, la empresa no partía de cero. Ya sabía cómo comprar, instalar y operar flotas de GPU a una escala que muchas empresas tradicionales de software nunca habían necesitado gestionar.

La transición también dio al negocio una identidad más útil. CoreWeave no intentaba reproducir todos los servicios ofrecidos por Amazon Web Services, Microsoft Azure o Google Cloud. En su lugar, se concentró especialmente en cargas de trabajo exigentes en las que la disponibilidad y el rendimiento de las GPU eran fundamentales. Esta especialización fue adquiriendo cada vez más valor porque los desarrolladores de IA suelen necesitar miles de aceleradores funcionando conjuntamente durante periodos prolongados. Proporcionar este tipo de capacidad implica mucho más que instalar GPU individuales en un centro de datos: los servidores, las redes, el almacenamiento, los sistemas eléctricos y el software de gestión deben funcionar de forma coordinada y constante. La experiencia anterior de CoreWeave en minería y renderizado le proporcionó un conjunto relativamente específico, pero relevante, de capacidades. De este modo, la empresa pudo concentrarse en la computación acelerada justo cuando las GPU pasaban de ser un componente especializado a convertirse en uno de los recursos más demandados del sector tecnológico. Lo que inicialmente había sido un intento de encontrar usos adicionales para equipos de minería acabó convirtiéndose en un negocio cuyo principal producto era el acceso a la propia potencia informática.

El auge de la IA convirtió a CoreWeave en un importante proveedor de capacidad informática

El cambio decisivo se produjo cuando el aprendizaje automático pasó de ser un ámbito especializado a convertirse en una de las principales fuentes de inversión tecnológica. El lanzamiento y la rápida adopción de servicios de IA generativa a partir de 2022 incrementaron de forma drástica la demanda del hardware necesario para entrenar y operar grandes modelos. Entrenar un modelo moderno puede requerir miles de GPU de gama alta trabajando conjuntamente durante semanas o meses, mientras que ofrecer un modelo de éxito a millones de usuarios crea una necesidad continua de inferencia, es decir, la computación que se realiza cada vez que el modelo genera una respuesta, una imagen, una predicción u otro resultado. Esto provocó una escasez no solo de chips individuales, sino también de entornos informáticos completos y listos para utilizar. CoreWeave entró en este periodo con una combinación especialmente adecuada de experiencia con GPU, una relación establecida con NVIDIA y un negocio ya diseñado para alquilar capacidad de computación acelerada. Su crecimiento financiero demuestra la rapidez con la que se desarrolló esa demanda. Los ingresos aumentaron de 229 millones de dólares en 2023 a 1.915 millones en 2024, multiplicándose por más de ocho, antes de alcanzar los 5.131 millones de dólares en 2025. Solo durante los primeros seis meses de 2026, los ingresos ascendieron a 4.653 millones de dólares, más del doble de los 2.194 millones registrados durante el mismo periodo de 2025.

La expansión física que sustentó esas cifras fue igualmente rápida. A finales de 2023, CoreWeave operaba 10 centros de datos con aproximadamente 70 megavatios de potencia activa. A finales de 2024, la empresa comunicó que disponía de 32 centros de datos y aproximadamente 360 megavatios. Al cierre de 2025, contaba con 43 centros de datos y más de 850 megavatios de potencia activa, además de aproximadamente 3,1 gigavatios de potencia contratada destinada a futuras instalaciones. La expansión continuó durante 2026. CoreWeave superó un gigavatio de capacidad activa durante el primer trimestre y comunicó aproximadamente 1,5 gigavatios al cierre del segundo trimestre, mientras que la potencia contratada alcanzó unos 3,7 gigavatios. Estas cifras de potencia ayudan a entender por qué la infraestructura de IA está cada vez más vinculada al sector energético y al desarrollo inmobiliario. Añadir capacidad informática requiere edificios adecuados, conexiones eléctricas, equipos de refrigeración e infraestructura de red mucho antes de que un cliente pueda empezar a utilizar una GPU. Por tanto, el crecimiento de CoreWeave no depende únicamente de obtener hardware de NVIDIA, sino también de asegurar suficiente suministro eléctrico y espacio en centros de datos para poner ese hardware en funcionamiento.

CoreWeave también ha ido más allá del simple alquiler de servidores. En mayo de 2025 completó la adquisición de Weights & Biases, una empresa ampliamente utilizada por desarrolladores y centrada en el seguimiento de experimentos de IA, la evaluación de modelos y la supervisión de aplicaciones de inteligencia artificial. La adquisición reflejaba una estrategia más amplia: CoreWeave quería desempeñar un papel mayor en el proceso mediante el cual los clientes crean, prueban y operan sistemas de IA, en lugar de limitarse a proporcionar capacidad informática. Posteriormente añadió más software y servicios relacionados con áreas como inferencia, evaluación de modelos, aprendizaje por refuerzo y supervisión de infraestructura. Para los clientes, el atractivo es sencillo. Un equipo de investigación no quiere dedicar la mayor parte de su tiempo a diagnosticar fallos de hardware o coordinar manualmente miles de procesadores; quiere entrenar un modelo, evaluar los resultados y llevar el sistema terminado a producción. El negocio de CoreWeave intenta reducir cada vez más la cantidad de trabajo de infraestructura necesario entre esas fases. Esta estrategia también ofrece a la empresa otra forma de diferenciarse de competidores mucho mayores en servicios en la nube, cuyos catálogos abarcan prácticamente todas las categorías de computación empresarial en lugar de concentrarse tan intensamente en cargas de trabajo de IA.

Cómo NVIDIA, Microsoft, OpenAI y otros clientes cambiaron la escala del negocio

Los grandes clientes fueron fundamentales para la aceleración de CoreWeave. Un acuerdo marco de servicios con Microsoft se remonta a febrero de 2023 y, posteriormente, Microsoft se convirtió con diferencia en la mayor fuente de ingresos de la empresa. En el segundo trimestre de 2025, Microsoft representaba aproximadamente el 71% de los ingresos de CoreWeave, lo que mostraba tanto el valor como el riesgo de conseguir un cliente capaz de adquirir capacidad informática a una escala enorme. Para 2026, la distribución de los ingresos se había diversificado, aunque la concentración seguía siendo significativa. El informe de CoreWeave correspondiente al segundo trimestre de 2026 no identificó públicamente a los clientes en su tabla de ingresos, pero sus tres clientes que superaban el umbral de información del 10% representaban respectivamente el 36%, el 26% y el 10% de los ingresos trimestrales. Se trata de un cambio relevante respecto al año anterior porque el mayor cliente ya no representaba una clara mayoría de los ingresos. No obstante, la empresa sigue reconociendo que un número relativamente reducido de grandes clientes aporta una parte sustancial de su negocio. Microsoft y OpenAI aparecen específicamente identificados en la información sobre riesgos de CoreWeave de 2026 como clientes importantes.

OpenAI se convirtió en otra importante fuente de demanda contratada en 2025. En marzo de ese año, CoreWeave anunció un acuerdo mediante el cual OpenAI podía pagar hasta 11.900 millones de dólares por capacidad informática dedicada hasta 2030, mientras que OpenAI recibió acciones de CoreWeave valoradas en 350 millones de dólares como parte del acuerdo. Posteriormente se firmaron acuerdos adicionales. CoreWeave afirmó en septiembre de 2025 que el valor total de sus contratos con OpenAI había alcanzado aproximadamente 22.400 millones de dólares tras un compromiso adicional de hasta 4.000 millones en mayo y otro acuerdo por un valor de hasta 6.500 millones en septiembre. Meta también se convirtió en un cliente importante. Un acuerdo de 2025 incluía inicialmente un compromiso de aproximadamente 14.200 millones de dólares y, en abril de 2026, CoreWeave anunció la ampliación de un acuerdo a largo plazo para proporcionar a Meta aproximadamente 21.000 millones de dólares en capacidad informática para IA hasta diciembre de 2032. Durante ese mismo mes, Anthropic firmó un acuerdo plurianual para utilizar recursos de CoreWeave destinados al desarrollo y despliegue de la familia de modelos Claude. Estos contratos muestran por qué CoreWeave es considerada actualmente parte de la infraestructura esencial que respalda a varios de los mayores desarrolladores de IA del mundo, y no simplemente un pequeño proveedor especializado de servicios en la nube.

La demanda también se ha ampliado más allá de las empresas más estrechamente vinculadas a los grandes modelos de lenguaje. En abril de 2026, la firma de negociación cuantitativa Jane Street comprometió aproximadamente 6.000 millones de dólares en servicios de CoreWeave distribuidos entre varias instalaciones y, por separado, invirtió 1.000 millones de dólares en acciones de CoreWeave. Otros clientes y ampliaciones de relaciones comunicados durante 2026 incluyeron empresas dedicadas al software, la ingeniería, los mercados financieros, la robótica y la investigación científica. NVIDIA ha desempeñado un papel especialmente poco habitual en el desarrollo de CoreWeave porque es al mismo tiempo un proveedor tecnológico esencial, un colaborador estratégico y un inversor. En enero de 2026, NVIDIA invirtió 2.000 millones de dólares en acciones Clase A de CoreWeave a un precio de 87,20 dólares por acción. Las dos empresas también anunciaron planes destinados a respaldar el desarrollo de más de cinco gigavatios de instalaciones informáticas centradas en IA para 2030. La estrecha relación de CoreWeave con NVIDIA le ha ayudado a obtener e instalar rápidamente nuevas generaciones de hardware de IA, pero también ilustra una característica importante de la actual cadena de suministro de inteligencia artificial: las empresas que diseñan chips, operan centros de datos, desarrollan modelos y financian infraestructura están cada vez más conectadas mediante grandes relaciones comerciales y de inversión.

Infraestructura de IA de CoreWeave

CoreWeave en 2026: el rápido crecimiento también implica importantes riesgos financieros

A mediados de 2026, la dimensión financiera de CoreWeave era radicalmente distinta a la de apenas tres años antes. La empresa completó su salida a bolsa en marzo de 2025, colocando 37,5 millones de acciones Clase A a 40 dólares cada una antes de comenzar a cotizar en Nasdaq bajo el símbolo CRWV. En junio de 2026, fue seleccionada para formar parte del Nasdaq-100. Los ingresos del segundo trimestre alcanzaron un récord de 2.575 millones de dólares, frente a 1.212 millones en el mismo trimestre de 2025. Aún más llamativa era la cantidad de negocio futuro contratado. CoreWeave comunicó una cartera de ingresos pendientes de aproximadamente 104.000 millones de dólares a 30 de junio de 2026. La empresa también indicó que esta cifra no incluía más de 25.000 millones de dólares en compromisos adicionales de clientes obtenidos a comienzos del tercer trimestre. La cartera de contratos no equivale a ingresos ya reconocidos: CoreWeave todavía debe proporcionar la capacidad contratada y cumplir los requisitos de servicio correspondientes. Sin embargo, la magnitud de estos compromisos ofrece una visibilidad excepcionalmente amplia sobre la demanda prevista y explica por qué la empresa continúa invirtiendo de forma agresiva en nuevos equipos, capacidad eléctrica y centros de datos.

Esa expansión resulta extremadamente costosa, y los estados financieros de CoreWeave muestran claramente ese coste. A 30 de junio de 2026, la empresa declaró un endeudamiento total de 35.600 millones de dólares. Durante los primeros seis meses del año utilizó aproximadamente 14.900 millones de dólares en efectivo en actividades de inversión, principalmente debido a la expansión de infraestructura, mientras que el valor de propiedades y equipos en su balance aumentó hasta aproximadamente 46.700 millones de dólares. La empresa registró una pérdida neta de 626 millones de dólares en el segundo trimestre a pesar de su rápido crecimiento de ingresos, mientras que el gasto neto por intereses del trimestre fue de 640 millones. Estas cifras no significan que el negocio subyacente esté fracasando; muestran que CoreWeave está financiando una enorme cantidad de infraestructura antes de recibir todos los ingresos que se espera que esos activos generen. La dirección ha utilizado con frecuencia compromisos de clientes a largo plazo para respaldar la financiación mediante deuda destinada a compras de GPU y nuevas instalaciones. Este enfoque puede acelerar el crecimiento cuando la demanda contratada se materializa según lo previsto, pero un elevado nivel de deuda también aumenta la sensibilidad frente a los costes por intereses, los retrasos en la construcción, una menor inversión en IA o la reducción de futuros compromisos por parte de los clientes.

La concentración de clientes sigue siendo otro riesgo importante, aunque ha mejorado respecto a los niveles excepcionalmente altos registrados en 2024 y 2025. En el segundo trimestre de 2026, los tres clientes de CoreWeave que superaban el umbral de información representaron conjuntamente el 72% de los ingresos. La empresa también comunicó que el 98% de los ingresos trimestrales procedían de contratos comprometidos. Los compromisos a largo plazo ofrecen una mayor visibilidad de ingresos que el uso puramente bajo demanda, pero crean otro tipo de exposición: CoreWeave puede construir o financiar capacidad específicamente para cumplir grandes contratos, quedando vulnerable si un cliente importante no puede cumplir sus obligaciones o si cambian los calendarios de instalación. También existen limitaciones físicas. Los nuevos centros de datos requieren suficiente electricidad, ubicaciones adecuadas y grandes cantidades de hardware avanzado, mientras que las nuevas generaciones de GPU llegan con suficiente rapidez como para que los equipos anteriores pierdan valor relativo. Por tanto, CoreWeave debe equilibrar varios objetivos al mismo tiempo: instalar capacidad rápidamente, mantener una elevada utilización de la infraestructura existente, conservar relaciones sólidas con sus clientes y evitar que la deuda utilizada para financiar el crecimiento se convierta en una carga desproporcionada.

Por qué CoreWeave es importante para el mercado de infraestructura de IA

CoreWeave es importante porque su crecimiento ilustra un cambio estructural en el sector de la computación. Durante muchos años, las mayores empresas de servicios en la nube tuvieron éxito ofreciendo colecciones muy amplias de servicios a prácticamente todo tipo de organizaciones. El auge de la IA creó espacio para un modelo más especializado. Las grandes cargas de trabajo de inteligencia artificial requieren concentraciones inusualmente densas de aceleradores costosos, una gran cantidad de energía e infraestructura diseñada para mantener esos procesadores funcionando de forma eficiente. CoreWeave se concentró en esa necesidad precisamente cuando la demanda empezó a superar a la oferta disponible. Su pasado en la minería de criptomonedas, que en otro momento podría haber parecido ajeno a la computación empresarial, proporcionó a la empresa una experiencia relevante en la gestión de grandes flotas de GPU. Su trabajo en renderizado demostró después que esos activos podían servir a clientes comerciales fuera del ámbito de las criptomonedas, mientras que el crecimiento de la IA generativa creó un mercado potencial mucho mayor. Esta secuencia es importante porque muestra que la posición competitiva de la empresa no surgió de una única decisión tomada después de que ChatGPT se hiciera popular. La transición subyacente llevaba varios años en marcha antes de que se acelerara la demanda de capacidad informática para IA.

La siguiente etapa del desarrollo de CoreWeave dependerá de su capacidad para transformar la escala de su infraestructura en un negocio más amplio y duradero. El entrenamiento de IA sigue siendo importante, pero la inferencia se está convirtiendo en una fuente cada vez mayor de demanda informática a medida que las empresas incorporan modelos a productos y servicios de uso cotidiano. CoreWeave ha respondido añadiendo herramientas para supervisión de modelos, inferencia, evaluación y aprendizaje por refuerzo, especialmente a través de Weights & Biases y otras adquisiciones de software. También está ampliando su presencia geográfica. En 2026, la empresa anunció capacidad adicional en Suecia y planes para establecer su primera presencia de centros de datos en la región Asia-Pacífico mediante tres instalaciones en Indonesia con una potencia informática contratada conjunta de 360 megavatios, cuya entrada en funcionamiento está prevista para 2028. La expansión internacional podría acercar los recursos informáticos a los clientes y ayudar a las organizaciones a cumplir requisitos locales relacionados con los datos, pero también añade más complejidad en materia de construcción, regulación y financiación. Por tanto, CoreWeave debe demostrar que la disciplina operativa desarrollada en Estados Unidos puede repetirse en una red internacional mucho mayor.

La transformación de la minería de criptomonedas hacia la infraestructura de IA es, en última instancia, mucho más profunda que un simple cambio de identidad comercial. CoreWeave tomó activos y conocimientos desarrollados para un uso volátil de las GPU y los redirigió hacia un mercado diferente cuya demanda resultó ser enormemente mayor. La empresa sobrevivió a la caída del mercado cripto, entró en los sectores del renderizado y el aprendizaje automático, lanzó su negocio en la nube en 2020, dejó de ofrecer sus antiguos servicios de minería, estableció relaciones con importantes empresas de IA y se expandió hasta convertirse en una compañía cotizada que genera miles de millones de dólares en ingresos trimestrales. Para 2026, la combinación de grandes contratos, aproximadamente 104.000 millones de dólares de cartera de ingresos comunicada y 1,5 gigavatios de potencia activa ofrece pruebas sólidas de que CoreWeave se ha convertido en un proveedor importante dentro del mercado de computación para IA. Las mismas cifras también muestran por qué su futuro no puede evaluarse únicamente a partir del crecimiento de los ingresos. CoreWeave debe convertir sus enormes compromisos contractuales en servicios efectivamente prestados, al mismo tiempo que controla la deuda, mantiene la fiabilidad y conserva la relevancia de una infraestructura costosa a medida que evoluciona el hardware de IA. Su primera transformación fue pasar de minar Ethereum a vender capacidad informática; el siguiente reto consiste en demostrar que este extraordinario periodo de expansión puede convertirse en un negocio sostenible a largo plazo.